top of page
Buscar

Los ríos sutiles de energía: Ida, Pingala y Sushumna

  • 9 mar
  • 2 Min. de lectura

En las tradiciones yóguica y ayurvédica, el cuerpo humano se entiende no solo como una estructura física, sino también como un sistema energético sutil. Dentro de este sistema fluyen canales de prana, o fuerza vital, conocidos como nadis . Entre los miles descritos en los textos antiguos, tres se consideran fundamentales para nuestra vitalidad y consciencia: Ida , Pingala y Sushumna . Estas tres vías energéticas configuran el equilibrio entre la actividad y el descanso, la mente y el cuerpo, y, en última instancia, influyen en la claridad de nuestra consciencia.


El nadi Ida fluye a lo largo del lado izquierdo de la columna vertebral y se asocia con el principio lunar: refrescante, calmante y orientado hacia el interior. Rige cualidades como la intuición, la receptividad y la reflexión mental. El nadi Pingala , que fluye a la derecha, representa la fuerza solar. Es cálido, activador y orientado hacia el exterior, favoreciendo la vitalidad, la concentración y la energía física. A lo largo del día, estas dos corrientes alternan naturalmente su predominio, como el ritmo del día y la noche. Cuando se mueven en armonía, nuestro sistema se mantiene equilibrado y resiliente.


Entre ellos se encuentra el nadi Sushumna , el canal central que recorre la columna vertebral. En la filosofía yóguica, esta vía representa el equilibrio y una mayor consciencia. Cuando Ida y Pingala están en equilibrio, el prana puede fluir a través de Sushumna con mayor libertad, permitiendo que la mente se calme, se estabilice y alcance una profunda presencia. Muchas prácticas meditativas y yóguicas buscan cultivar este equilibrio interior para que este canal central pueda despertar.


Una de las maneras más accesibles de armonizar estas corrientes es mediante la práctica de respiración conocida como Nadi Shodana , o respiración alternada por las fosas nasales. Este pranayama, simple pero poderoso, equilibra suavemente las vías energéticas izquierda y derecha alternando el flujo de la respiración por cada fosa nasal. A medida que la respiración se vuelve lenta y constante, el sistema nervioso se calma, la mente se aquieta y el cuerpo energético comienza a encontrar su equilibrio natural.


Practicado regularmente, incluso durante unos minutos al día, Nadi Shodana se convierte en un sutil acto de alineación interna. Invita a las fuerzas lunares y solares en nuestro interior a trabajar juntas en lugar de oponerse. En ese tranquilo encuentro entre respiración y consciencia, el canal central se nutre y regresamos a un estado de serena claridad: el equilibrio natural en la esencia del yoga.

 
 
 

Comentarios


Información de contacto
Teléfono
Correo electrónico
Dirección

Calle Plaza de San Antonio No. 2 Int. 3,

Coronel San Antonio

San Miguel de Allende, 37750

+52 55 2129 0176

© Construido en 2026 por EMKT . Visita Métisse

bottom of page